domingo, 28 de enero de 2018

Tony Wells, el rock ácido de California hecho en España

Tony Wells era el seudónimo de un muchacho oriundo de Cartagena (Murcia), poeta de vocación, que a finales de los años 60 del siglo xx tuvo la oportunidad trasladarse a California para ampliar sus estudios de literatura, llegando a integrarse plenamente en el ambiente hippie de San Francisco. Tanto, que conoció al mismísimo Charles Manson, quien le aceptó en su círculo y le bautizó con el nombre de “Earth”, posiblemente en la segunda mitad de 1967, cuando sabemos que Manson residió en el barrio de Haight Ashbury de San Francisco, donde llegó a ser un personaje conocido como músico underground y seudo-gurú. Encuentro que, en cualquier caso, tuvo lugar antes de los terribles asesinatos que Manson y sus enajenados seguidores llevaron a cabo en el verano de 1969 en Los Ángeles, que le hicieron pasar el resto de su vida en la cárcel, hasta su reciente fallecimiento en noviembre de 2017.

Al margen de estas amistades peligrosas, lo cierto es que Tony regresó a España empapado hasta las cejas de la energía del San Francisco hippie y su célebre verano del amor, un fenómeno deslumbrante que también pudieron disfrutar otros poquitos españoles, entre los que se cuentan el escritor Luis Racionero y el periodista musical Jesús Ordovás. Así lo demostró, creando una banda en Madrid, formada por músicos murcianos y madrileños, con la que aseguraba pasarlo en grande, haciendo una música libre con la que hasta podía entrar en trance, y grabando un bonito disco: el single La casa del abuelo / Quiero vivir (Movieplay, 1970).


El single de Tony Wells fue producido por Clemente Tribaldos, arreglado por A. René (habitual del sello Movieplay) y editado con primor por la discográfica, incluyendo un encarte con las letras y los acordes de las canciones, ambas fruto de las inquietudes poéticas y musicales de Tony, que, no obstante, se mostró descontento con la grabación, alegando que la discográfica había recortado su libertad creativa. Fundamentalmente por la posterior adición de unos violines, sobre a la música que él mismo había ejecutado con su banda.



Con todo, el disco nos parece una muy apreciable rodaja de folk- rock-sicodélico, que es puro “San Francisco Sound”. Por suerte la sección de cuerda añadida no va más allá de un par de violines, que lejos de transformar las canciones por la vía del pop sinfónico (tan al uso en aquel momento), les otorgan un agradable aroma folk, que nos parece acorde con su estilo lírico.

La casa del abuelo, un melodioso tema interpretado en castellano, en la cara A. Y en la B, la que nos parece canción estrella, que por imposición de la discográfica llevaba el título en castellano, Quiero vivir, aunque está cantada en inglés y su título original es The Sea and The Earth. Con una introducción absolutamente salvaje, a base de batería y solo de guitarra distorsionada –un fuzz de lo más californiano, por cierto-, que literalmente te aplasta, deriva luego en evocadora balada otoñal, que bien podría haber sido grabada por alguna de las bandas de la bahía de San Francisco pertenecientes a la segunda hornada de grupos de Acid Rock, como The Sopwith Camel y hasta, si me apuras, I’ts A Beautiful day.


No en vano la banda que secundaba a Tony era también de lo más hippy. Estaba integrada por músicos como Salvador Ferrio al bajo, que tocó en la versión española del musical Hair, estrenada en junio de 1970 en la sala Picadilly de Madrid -futuro Rock-Ola- y prohibida por las autoridades poco después, con su grupo llamado Nuevo Renacimiento. El aspecto de los componentes de Tony Wells sigue resultando hoy día de lo más rompedor; viendo sus fotografías no podemos evitar recordar a sus coetáneos californianos The Seeds, o hasta a la Magic Band del Captain Beefheart, en una versión, eso sí, algo más sencilla y modesta.



Tras la salida del single y su consecuente promoción, Tony no pudo evitar relatar a la prensa musical su aventura norteamericana y su “amistad” con el asesino Manson. Algo que era completamente cierto, en primera instancia de lo más sorprendente y llamativo, acabó volviéndose en contra de la banda: esa confesión hizo que la discográfica les cerrara toda posibilidad de volver a grabar. Con lo que quedó finalizada la breve e interesantísima historia del grupo y del cantante Tony Wells.

Con ustedes, I Want To Live... 







1 comentario:

  1. Interesante el tema Tony Wells, no lo conocía, y por fin encuentro referencias a Hair en españa. Salud paisano.

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